Revive el proyecto de hacer la Fórmula 1 en Barranquilla, pero exige compromisos millonarios
Entre expectativas y preguntas abiertas, la idea de hacer la Fórmula 1 en Barranquilla vuelve a generar interés en medio de nuevas revisiones.
La posibilidad de la Fórmula 1 en Barranquilla volvió a tomar fuerza tras conocerse que la ciudad sigue en el radar de la organización del campeonato. La opción no es nueva: ya había estado sobre la mesa en 2022, durante la administración del entonces alcalde Jaime Pumarejo, y ahora reabre el debate público por el alto costo que implica albergar un Gran Premio y por los requerimientos de infraestructura que exige la competencia.
El actual alcalde, Alejandro Char, confirmó que representantes de la Fórmula 1 visitaron recientemente la ciudad, los mismos que habían evaluado la propuesta años atrás. Según explicó, el interés se mantiene y el trazado planteado continúa siendo el mismo: un circuito urbano por la vía paralela al río Magdalena, junto al Gran Malecón.

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El interés aún sigue vigente así existan obstáculos
Char señaló que los delegados quedaron sorprendidos por los cambios urbanísticos de Barranquilla en los últimos tres años. También advirtió que persisten observaciones importantes. El principal reparo sigue siendo el aeropuerto Ernesto Cortissoz, cuya ubicación y condiciones fueron señaladas como un punto crítico para avanzar con la Fórmula 1 en Barranquilla.
De acuerdo con el mandatario, esta fue la única queja formal manifestada por los representantes del certamen. El tema de conectividad aérea resulta determinante para un evento que moviliza equipos, patrocinadores, medios internacionales y miles de aficionados en pocos días.
El costo de organizar un Gran Premio de la Fórmula 1 en Barranquilla
Más allá del interés, el principal obstáculo para la Fórmula 1 en Barranquilla es la inversión económica. Organizar una carrera implica compromisos financieros elevados y contratos de largo plazo con el organizador del campeonato.
En 2022, cuando la ciudad estuvo cerca de concretar la sede, el entonces presidente Iván Duque explicó el efecto turístico de este tipo de eventos:
- Asistencia de cerca de 320.000 espectadores en tres días.
- Gasto promedio de 600 dólares diarios por visitante.
- Llegada de turistas de más de 100 países.
- Ingreso aproximado de 60.000 turistas internacionales en menos de dos semanas.
Estas cifras dimensionan el alcance del evento, pero también justifican las altas exigencias económicas que plantea la Fórmula 1 a las ciudades anfitrionas.

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Contratos y cifras que manejan otros países
De manera extraoficial, se conoció que para aspirar seriamente a la Fórmula 1 en Barranquilla, se debería firmar un contrato cercano a los 40 millones de dólares por carrera, con una vigencia de al menos 10 años. Esta cifra se ubica por debajo de lo que pagan algunas sedes en Medio Oriente, pero sigue siendo un monto considerable para las finanzas locales. Se dice que:
- Arabia Saudita, Catar y Azerbaiyán pagan cerca de 55 millones de dólares anuales.
- Arabia tendría contrato hasta 2030 y Catar hasta 2032.
- Mónaco paga alrededor de 15 millones de dólares al año, debido a su relación histórica con la Fórmula 1.
- México desembolsa unos 30 millones de dólares anuales por su Gran Premio.
Las diferencias responden a factores como tradición, ubicación estratégica y modelo de negocio de cada sede.

Casos especiales y modelo de negocio
No todos los Grandes Premios funcionan bajo el mismo esquema. Las carreras de Las Vegas y Miami son organizadas directamente por la Fórmula 1, a través de Liberty Media, por lo que no pagan la cuota anual que sí deben asumir otras ciudades. Este modelo no aplicaría, al menos por ahora, para la Fórmula 1 en Barranquilla.
En el caso local, además del canon anual, se deben considerar inversiones en adecuación vial, logística, seguridad, servicios públicos y operación del evento, aspectos que suelen recaer en las administraciones anfitrionas.
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